REFLEXIONES

                 El Control y la ansiedad


Antes, cuando el hombre estaba más cerca de la Naturaleza, aceptaba tranquilamente que una parte de la vida está fuera de nuestro control,  el agricultor sabía que su cosecha dependía del tiempo  o el ganadero sabía que dependía de que su ganado no cogiera enfermedades, pues no había antibióticos. Y los hombres se ponían en manos de esa parte “incontrolable” de la vida, le llamara cada uno suerte, dios, azar, destino o lo que fuera.

Ahora, con los adelantos científicos, se crea muy fácilmente la ilusión de que controlamos totalmente nuestra vida, y cuando se nos presenta la realidad: que hay una parte que no controlamos y que la vida es imprevisible, aparecen muchos de los síntomas tan frecuentes hoy en día: ansiedad, preocupación excesiva, fobias, ataques de pánico en definitiva: miedo al futuro, al cambio y a perder el supuesto control.

Nos convendría aceptar con más tranquilidad que ese “incontrolable “forma parte de la vida, y que quizás eso es la convierte en una aventura y un misterio. 

 La tristeza, una emoción natural

Un mito de nuestra sociedad actual es el “be happy”: que hay que estar siempre feliz. Y nos olvidamos que en la vida hay de todo, y así como hay alegrías también hay tristezas.

Y es que la tristeza es una emoción necesaria para aceptar las diferentes perdidas que podemos tener: de seres queridos, salud o incluso de ilusiones o formas de vida que cambian (jubilación, emancipación de los hijos)... y todo ello conlleva un tiempo de tristeza natural, del que saldremos regenerados si llevamos a termino el proceso de duelo.



Pero actualmente se soporta poco la tristeza, confundiéndola fácilmente con una depresión, y los duelos se ven a menudo truncados artificialmente por medicación antidepresiva que nos alivia la tristeza más aparente. Pero como no ha habido un proceso de aceptación real de la pérdida, aunque aparentemente estemos mejor, nos quedamos inmersos en una tristeza duradera y soterrada “de fondo”.





Y es que a veces poder llorar es sano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario