LA QUEJA


Con frecuencia se considera que la gente que expresa quejas es egoísta o pesada, pero el saber expresar las quejas es una importante habilidad social que tiene como fin verbalizar preocupaciones o emociones de rabia o tristeza y rectificar situaciones de los demás que nos molestan.
El poder expresar quejas sirve para un doble fin: En primer lugar elimina o reduce la rabia o ansiedad que nos produce un hecho, en segundo lugar es una forma sencilla de pedir un cambio, y también nos hace más objetivos y razonables cuando recibimos las quejas de los demás. Una respuesta apropiada y en consonancia con la queja expresada, aporta una mejoría inmediata y posiblemente futura en la relación con los demás.

Una queja es una manifestación sobre alguien o algo que no nos gusta, es una forma rápida y espontánea de informar a los demás nuestros sentimientos. Una queja positiva tiene como fin mejorar las cosas, nunca herir a los demás, acusarles o hacerles sentir culpables, una queja no debe decirse con tono o palabras acusadoras, pues hace poner al otro a la defensiva, y nuestro fin es que cambie, no atacarle. Una queja eficaz no puede decirse furioso, pues el otro se puede enfadar, sino expresando tranquilamente o medio en broma un sentimiento de disgusto o tristeza.

Las quejas pueden ser eficaces si se hacen cuando son necesarias. Si se hacen con demasiada frecuencia, la gente no suele prestar atención. Las quejas utilizadas para promover la atención de los demás (las personas que constantemente se quejan de todo), suelen ser ineficaces a la larga.

Ejemplos
Situación 1. Un amigo te devuelve el libro que le prestaste y las páginas están manchadas por algo que se derramó sobre el libro. Tu eres cuidadoso y eso te molesta.   

A) TÚ: ¿Estas páginas están manchadas! no estaban así cuando te dejé el libro. ¿Qué ha pasado?
Él: A mi hermano se le cayó un vaso de leche sobre el libro, lo siento mucho, tal vez debería comprarte uno nuevo.
Tú: Bien, de acuerdo, entonces yo te daré este.
Es una queja asertiva por que:
- Has expresado tu disgusto ante el hecho de que el libro esté manchado. La otra persona sabe que te molesta, y la próxima vez probablemente cuidará mejor tu libro.
- Le has dado a la otra persona la oportunidad de explicarse (así tú no te enfadas con él) y la oportunidad de una posible reparación.
 

B)TÚ: Caray, ¿éste es mi libro?
Él: ¿Que quieres decir?
TÚ: No, nada, es igual.
Es una queja pasiva por que:
- No has expresado lo que querías decir, con lo cual tu amigo no sabe que te molesta.
- No das a la otra persona la oportunidad de que se explique, con lo que te puedes quedar enfadado o fustrado.
- Tu amigo no pondrá más interés en cuidarte tus libros, o tú no se los volverás a prestar.
 

C) TÚ: ¡Ya está bien, has estropeado mi libro!, ¡Eres un descuidado, no te voy a dejar más libros!
Él: Pide disculpas pero se enfada contigo.
Es una queja agresiva por que:
- Has acusado a la otra persona y no le has dado la oportunidad de explicarse.
- Tu amigo se siente mal y acaba enfadado contigo.
- Te has quedado enfadado o fustrado y no has sugerido una forma de reparar el daño.

Situación 2.
Alguien comenta en un grupo algo que tu le habías dicho en confianza, y te sientes herido.
Tú: Me supo muy mal lo que comentaste delante de la gente, yo te lo había dicho en confianza.
Él: Caramba, lo siento, no pensaba que fuera a molestarte, procuraré no hacerlo más.

Situación 3
Estás jugando a tenis y tu compañero tira la pelota todo el rato fuera de la pista.
TÚ: No me gusta tener que ir a recoger la pelota todo el rato ¿Quieres que te enseñe a tirarla mejor?
Él: Si, gracias, no sé hacerlo mejor.

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